viernes, 6 de noviembre de 2009

La religión germen de la sociedad

por P. Rafaél Puente
(Dir. Radio ACLO, Sucre)



La religión no es solo un conjunto de creencias, preceptos y ritos practicados por un grupo de creyentes, si no, que tiene además una dimensión cultural, que influye en el pensamiento, el arte y el establecimiento de los códigos de conducta, individual y colectiva. La religión es, por tanto, una de las dimensiones que más ha contribuido y sigue contribuyendo a la configuración de las sociedades.
El mundo de las religiones
En nuestro país una gran parte de la población todavía se profesa católica, aunque va aumentando el número de personas que practican otras religiones.
Las religiones y sus ritos
Todas las religiones tienen una relación muy estrecha con el entorno donde se han originado. Es fácil comprender, que religiones surgidas en espacios abiertos, como podría ser el altiplano, son muy diferentes de las originadas en una zona selvática, donde la vegetación es tan abundante, que apenas permite la penetración de los rayos del sol.
Más allá de los ritos
Más allá de las expresiones y los ritos encontramos puntos comunes entre religiones muy distintas. Un primer punto de coincidencia es el reconocimiento de un Ser Transcendente (para los cristianos Dios), que nos proyecta o nos impulsa más allá de la realidad que vivimos.
La riqueza de ser distintos
Estamos inmersos en una “aldea global” cuyo futuro pasa por conocer lo que nos diferencia y lo que nos une, profundizando en nuestra herencia cultural común. Para esto deberemos desarrollar la aceptación plena del otro, alejando de nosotros todo tipo de prejuicios, actitudes xenófobas o etnocéntricas.
El encuentro entre diferentes
Cuando se habla de la relación entre las diferentes religiones, se suele plantear la idea que debe estar basada en la “tolerancia”.
La religión en el mundo de hoy
“Si algo ha podido enseñar el Parlamento de las Religiones es que la santidad, la pureza y la caridad no son posesiones exclusivas de ninguna religión. [...] si alguien sueña con que su religión será la única que sobreviva y que las demás serán destruidas, le compadezco desde lo más hondo de mi corazón y le digo que en la bandera de toda religión hay que escribir a partir de ahora "ayuda y no lucha", "asimilación y no destrucción", "armonía y paz, y no enfrentamiento".
Una ética común para distintas religiones

Los líderes religiosos plantean en el texto la necesidad de dirigirse a todos los hombres y mujeres, religiosos o no, para caminar unidos, olvidar las diferencias y trabajar juntos.